Cuenta una leyenda Que todos nacemos con un hilo rojo invisible Atado a la persona que amaremos por siempre Sin importar el tiempo, el lugar o la circunstancia El hilo se podrá estirar, contraer o enredar Pero jamás romperse
Pude haber sido yo, la que a tu lado siempre se despierte, pero el futuro nunca nos llegó.
Me prometí que nunca iba a perderte y no sé que pasó!